Un santuario devastado

Un santuario devastado
Así de bajo luce hoy el lago Chapo debido a la acción de la central Canutillar

martes, 4 de marzo de 2008

Especies en peligro

El lago Chapo se caracterizaba por ser un refugio de muchas especies de animales y aves, entre las que destacaban cauques, patos silvestres, gualas, queltehues, torcazas, zorzales, martín pescadores, carpinteros, pejerreyes, bandurrias, pudúes, gatos monteses, coipos, huillines, nutrias de agua dulce y pumas. Hoy día, producto de la acción de Canutillar, éstas especies se ven muy poco o simplemente han desaparecido.

El desolador impacto de Canutillar ha llamado la atención de los medios. Ve aquí un reportaje a la situación del lago durante el verano de 2008, y aquí un video.

lunes, 3 de marzo de 2008

Catástrofe económica, social y ambiental

Esta barcaza de transporte quedó atrapada luego de que la central Canutillar, de la empresa Colbún propiedad del grupo Matte, subiera y bajara el nivel del lago drásticamente. Las enormes variaciones producidas por la central (las que han llegado a casi 100 metros) no sólo ha inundado campos y destruído casas, sino que ha vuelto la ribera del lago una trampa para los usuarios del lago. Los muelles se hacen pedazos o quedan inútiles, los botes quedan varados o se los lleva el lago, y ahora es casi imposible transportar animales o madera. La barcaza de la foto, antes un buen negocio y ejemplo de emprendimiento, ha quedado convertida en chatarra.

Como el Grupo Matte está detrás del polémico Proyecto HydroAysén, donde se planea construir tres represas en el Río Pascua y dos en el Baker, lo que ha ocurrido en el lago Chapo puede dar más de una pista del "respeto" que tiene este grupo económico por el medioambiente y la comunidad.

Un pueblo fantasma

La acción de Canutillar ha afectado gravemente la economía y comunidad locales. El pequeño poblado que se encuentra en el desagüe (y que antes florecía con oportunidades y negocios asociados al turismo) se ha convertido en un verdadero pueblo fantasma, asolado por la pobreza y el desempleo. Los cientos de botes que antes de la aparición de Canutillar solían llevar turistas extranjeros y chilenos a pescar y disfrutar de las bellezas del lago, hoy se encuentran varados, pudriéndose al costado de las calles vacías.

sábado, 1 de marzo de 2008

"La mortandad ha sido enorme"

Juan Dagoberto Rivas (73 años) ha sido un testigo privilegiado de los cambios sufridos en el Lago. En los más de 44 años que pasó trabajando en sus riberas y montañas, llegó a conocer muy bien la flora y fauna del lugar. Don Dagoberto recuerda especialmente el verano de 1991-1992 cuando la Central Canutillar bajó la cota más de 40 metros. "Ahí se murieron todos los choritos de lago y las algas silvestres. El suelo del lago parecía un almacigo de conchas. Fue tanto que incluso vino la televisión a denunciar la catástrofe. Desde ese verano nunca más se han visto choritos, ni algas ni pancoras de lago, antes tan comunes. De ellas se alimentaban las taguas y un montón de otros pájaros, que también han desaparecido. La mortandad ha sido enorme".

La falta de consideración con el medioambiente y los ribereños del lago por parte de Canutillar ha sido tal, que incluso algunos años, para acaparar más agua, han sobrepasado la cota natural máxima del lago, inundanto playas, pampas y bosques. "Eso ha sido terrible", comenta Don Dagoberto, "la inundación pudre los árboles y mata toda la vida. Por ejemplo, hoy quedan muy pocos arrayanes, que antes se encontraban a lo largo de toda la ribera, al igual que coigues y tepuales. En el sector de Río Negro la erosión destruyó alrededor de 50 hectáreas, con casas, graneros y muelles incluídos"

viernes, 29 de febrero de 2008

Impacto ambiental de Canutillar


A pesar de su cercanía de Puerto Montt, el lago Chapo es uno de los menos poblados de la zona de los lagos. Esto lo hace ideal para evaluar el impacto de la Central Canutillar sobre el medioambiente. No hay asentamientos urbanos salvo el pequeño caserío ubicado en su desague, no existen caminos a lo largo de sus riberas, ninguno de los pocos fundos es productivo a nivel industrial y en total no deben ser más de 100 familias las que viven en el lago. Por eso todos los graves cambios ambientales de los últimos 10 años son atribuibles a la acción de la central Canutillar, propiedad de la empresa Colbún.